Es un actor de comedia de muchísimo éxito tanto dentro de su país, el Reino Unido, como en EE UU. Ahora también es un fanático del yoga, es vegetariano y lleva una vida muy sana. De hecho, su afición por la meditación y ciertas religiones asiática son fruto de su paso por clínica de rehabilitación. Y es que Russell ha sido adicto a la heroína, al sexo y al alcohol en el pasado. Lleva una década limpio, e incluso hace poco escribió un artículo en The Guardian hablando de su experiencia con las drogas, de cómo empezó todo y de cómo ha cambiado su vida -a mejor- desde que está rehabilitado.
Sus problemas con los estupefacientes le metieron en líos con la ley (fue arrestado hasta 12 veces). Tal y como decía en el artículo, las drogas y el alcohol no eran su problema sino su solución, por consumía sin ningún control. Ahora ha reconducido su vida, no para de trabajar, tiene un gato y a pesar de no tener una pareja conocida disfruta de la estabilidad. E incluso colabora con ONGs para ayudar a los drogodependientes que no han tenido aún tanta suerte como él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario